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En gran parte, la clave del éxito del buen funcionamiento de una empresa, recae en la decoración de la oficina o espacio de trabajo. Nuestro estado de ánimo depende totalmente del entorno en el que nos encontramos, somos seres corpóreos que necesitamos belleza, color y luz para ser felices y por tanto, productivos. Por ello, no hay que dejar pasar por alto este aspecto cuando nos enfrentamos a montar un negocio.

En primer lugar, la decoración del espacio de una empresa es importante para reforzar la imagen corporativa de la misma. Emprender y construir un negocio  implica además de tener una buena idea y montar toda la infraestructura y papeleo necesario, construir una imagen corporativa. Una identidad con la que presentarse al público, definiendo claramente una personalidad, una actitud y unos valores con el objetivo de conseguir una imagen positiva para el gran público sobre nuestro negocio. Es por ello, que el espacio debe estar pensado y decorado de forma que refuerce aquellos valores que son el pilar de nuestro negocio. De esta forma será más fácil para los empleados y para los clientes que visiten la oficina, entrar en conexión con los valores de la empresa.

Asimismo, la decoración de un espacio de oficina es de vital importancia para generar un ambiente que propicie la productividad de los trabajadores y el rendimiento de su trabajo sea óptimo. Debemos proporcionar a los empleados un espacio donde se sientan a gusto y puedan desarrollar cada una de sus tareas de forma placentera y cómoda. Una oficina no tiene por qué ser gris y aburrida, un espacio frío que invite a marcharse nada más entrar en él. Una oficina debe reflejar la  personalidad y la esencia de la empresa, a la par que crear un espacio de confianza hacia los trabajadores. Esto influirá directamente en el estado de ánimo de los mismos, aumentará la productividad ya que alejará el estrés y mejorará la creatividad.

Una startup es una empresa de nueva creación caracterizada por su carácter innovador y por las ideas originales y novedosas a la hora de enfrentarse al desarrollo de su modelo de negocio. Estas características deben verse reflejadas en el espacio. El diseño de un espacio para una startup debe buscar la estimulación de la creatividad de los trabajadores que la componen. Conseguir un espacio amplio y abierto que permita la fluidez y la comunicación entre todos los trabajadores, para así fomentar el trabajo en equipo,  dar rienda suelta a la creatividad y dar paso a las relaciones sociales y humanas.

Los elementos claves a tener en cuenta en la decoración de una oficina son la distribución del espacio, la iluminación y la ventilación, los colores y los elementos naturales. La distribución del espacio dependerá completamente de las características intrínsecas del negocio, enfrentando, por un lado, los espacios amplios y abiertos, frente a los espacios fragmentados donde los empleados se sitúen en celdas individuales. La organización del espacio dependerá de la forma de trabajar que la empresa desee, pero si buscamos la comunicación en equipo, un espacio sin segmentaciones permitirá esta fluidez buscada. Por otro lado, es fundamental que una oficina tenga iluminación y ventilación natural, hay que sacar el máximo partido de ventanas y cristaleras. La luz natural genera la producción de serotonina en el cuerpo, lo que aumenta la sensación de bienestar.

Los colores en la decoración de nuestra oficina también son un punto fundamental. Elegir colores claros nos ayudará a armonizar, generar tranquilidad y además, permitirán que la luz se refleje para conseguir que el espacio sea lo más luminoso posible. Esto debe estar combinado con colores vibrantes, elegidos en base a la teoría de color.  Esta teoría nos habla de la psicología de cada color, lo que nos transmite cada uno de ellos. Si dejamos que nuestra oficina solo haya colores como el gris, el beis y el blanco, obtendremos un espacio soso que nos generará tristeza y por tanto la productividad bajará. Al añadir acentos decorativos, aunque sea en pequeños detalles de color, el espacio cobrará vida. Una buena opción es el color azul que implementa la productividad y genera calma. Por último, las plantas son un elemento que no debe faltar, este elemento natural junto a su color, genera sosiego y reduce el nivel de estrés. Por tanto, es recomendable añadir plantas de pie o en los escritorios en función del espacio que tengamos.

En una oficina los detalles son los que marcan la diferencia, necesitamos luz natural, colores y plantas. Preguntar a los trabajadores cómo quieren decorar el espacio va a ayudar a que se sientan a gusto en su espacio de trabajo.

De parte del equipo de trabajo de Némica Consultores, ¡suerte y éxito!

Marta González Tejedor